martes, 3 de marzo de 2020

El último sobre transparencia

Marcos Méndez Lara
Hace nueve años comencé a escribir en este diario artículos sobre transparencia, rendición de cuentas, acceso a la información y participación ciudadana, primero en la columna Guerrero Transparente, y después, a partir de diciembre de 2011, en Monitor de Guerrero. Fueron 225 textos, la mayoría basados en opiniones documentadas, que se publicaron puntualmente en El Sur, periódico de Guerrero.
Hoy anuncio que dejaré de publicar esta columna porque he tomado la decisión de aceptar el cargo de Representante de la Procuraduría Agraria en el estado. Sin duda, un enorme reto en mi trayectoria profesional que espero cumplir cabalmente. Sin embargo, esta nueva actividad pública es incompatible con la naturaleza y los principios que dieron origen a Monitor de Guerrero, que en esencia se define como un espacio ciudadano u observatorio de la política de transparencia y la rendición de cuentas gubernamental.
Podría continuar publicando esta columna, como algunos servidores públicos que tienen espacios en los medios, pero decidí dejar a salvo ese propósito inicial y no entreverarlo con mi actual condición de funcionario público.
Muchas satisfacciones obtuve gracias a esta publicación. Se convirtió en un verdadero vínculo con muchos lectores, ya que al encontrarnos en las más diversas circunstancias o incluso en los más lejanos lugares, salía a relucir que eran lectores frecuentes de Monitor de Guerrero y eso nos hacía tener un lazo común.
Pero tal vez las mayores satisfacciones fueron aquellas en que lograba incidir en las dependencias gubernamentales para que iniciaran, modificaran o ajustaran sus prácticas de transparencia. Sigo pensando que el periodismo, especialmente el de investigación, puede tener incidencia en las políticas públicas, sobre todo cuando se hace con argumentos y con un trabajo bien documentado. En este punto seguramente muchos compañeros de los medios y opinadores profesionales difieren conmigo, pero sostengo que es uno de los objetivos subyacentes que tiene nuestra actividad.
Pilares
La aceptación de Monitor de Guerrero se basó en dos pilares principales: el primero se relaciona con la intención de que cada texto y en particular cada argumento estuviera suficientemente documentado a partir de fuentes sólidas, fueran leyes, planes, políticas, proyectos gubernamentales y estudios o diagnósticos académicos.
También respecto de las fuentes, una de las características de esta columna es que casi siempre la información y datos correspondía con la que me enviaban como respuestas –o también cuando omitían las respuestas– a preguntas que formulaba a través de solicitudes de información dirigidas a diferentes entidades públicas gubernamentales para conocer datos sobre programas, proyectos, políticas o acontecimientos de interés. También los portales electrónicos de las dependencias y la plataforma nacional de transparencia se convirtieron en una fuente importante de información; en muy pocas ocasiones retomé otras fuentes, como las declaraciones de servidores públicos y otros actores sociales, o los comunicados de prensa.
Aunque los de Monitor fueron textos encuadrados dentro del género de opinión, siempre busqué que las opiniones ahí vertidas contaran con un respaldo que las apuntalara. Me parece que en Guerrero, para tener una idea más clara de nuestra realidad, con sus causas, efectos y consecuencias, es indispensable y urgente tener más ejercicios de un periodismo que investigue.
El segundo pilar es el de la especialización. Hay temas que requieren en periodismo ser tratados con cierta profundidad y análisis, sin llegar a ser textos científicos o académicos. Para hacer periodismo especializado se requiere conocer la realidad sobre la que se va a informar y tener claros los ámbitos temáticos que se abordan. Otra característica es que hay una imperiosa necesidad de contextualizar la información y todo lo anterior permite satisfacer las demandas de información especializada por parte de las audiencias sectoriales.
Mi especialización en este tema se remonta a principios de este siglo, cuando desde varias organizaciones de la sociedad civil fui promotor de la rendición de cuentas en el espacio municipal involucrando tanto a autoridades y funcionarios de ayuntamientos como a habitantes de comunidades rurales y de colonias populares. De manera especial, junto con compañeros y compañeras iniciamos diversas actividades orientadas a construir ciudadanía buscando participar en el espacio público a través de contralorías sociales, observatorios ciudadanos y otras formas de participación ciudadana institucionalizados como los Comités de Planeación para el Desarrollo Municipal y los comités de desarrollo comunitario y comités de obra pública municipal. 
Uno de esos espacios fue una iniciativa de organizaciones y ciudadanos denominado Ciudadanos por Municipios Trasparentes (Cimtra), que de 2008 a 2016 realizó monitoreos a los ayuntamientos del estado, constituyéndose en el primer ejercicio de revisión hecha por ciudadanos a la transparencia de los municipios.
Otro acontecimiento que marcó el inicio de mi especialización en la materia fue la legislación de leyes de transparencia. La publicación de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental el 11 de junio de 2002 abrió expectativas para la aprobación de leyes en las legislaturas estatales. En esas fechas participé activamente con organizaciones sociales y de periodistas en acciones diversas para exigir al Congreso de Guerrero que legislara una ley de transparencia, lo que no ocurrió hasta 2005, convirtiéndose el estado en uno de los últimos en el país en contar con su ley local. Este hecho, junto con la aprobación de una muy mala ley por la 57 Legislatura del Congreso, y especialmente su laxa aplicación, me llevaron a integrarme a diferentes frentes para exigir que se mejoraran los niveles de transparencia en el estado.
Desde entonces comencé a documentarme sobre estos temas tan importantes para la administración pública. Asistí a cursos, talleres, diplomados, seminarios y di puntual seguimiento a lo que sucedía en el ámbito nacional. No dejé por supuesto esa importante tarea de construir ciudadanía a partir de la exigencia de rendición de cuentas.
Con ese bagaje de experiencias y conocimientos, inicié la publicación de artículos en El Sur y de manera temporal en la revista Trinchera y en la que edita la organización de migrantes Clubes Unidos Guerrerenses del Medio Oeste.
11 años
Monitor de Guerrero abordó muchísimos temas relativos a la transparencia, el acceso a la información, la rendición de cuentas y la participación ciudadana en el ámbito público. Quien siguió de cerca esta columna pudo darse cuenta que nunca hubo consigna de ningún tipo en los temas que se abordaban: lo mismo analizamos a gobiernos estatales, municipales, organismos autónomos, dependencias federales o al órgano garante, sin importar su filiación política o electoral.
En este espacio denunciamos irregularidades y presuntos casos de corrupción en el Instituto Guerrerense de Atención Integral de las Personas Adultas Mayores de las pensiones entregadas (2011), así como en la entonces Secretaría de Desarrollo Rural con el programa Conservación y Uso Sustentable de Suelo y Agua. Igualmente, la gran discrecionalidad con que se usaron los recursos del Plan Nuevo Guerrero, destinados a la reconstrucción luego de los fenómenos metereológicos Ingrid y Manuel en 2013, entre otros muchos.
En Monitor de Guerrero publicamos y comentamos por primera vez en el estado las observaciones que emitía la Auditoría Superior de la Federación al gasto federalizado ejercido por el gobierno del estado y los ayuntamientos y que ejemplificaron en su oportunidad lo mucho que estaba por realizarse en materia de fiscalización del gasto público en el estado.
También en diferentes oportunidades advertimos que el órgano garante guerrerense tenía deficiencias en la realización de sus actividades, tal vez la más sonada y que documentamos suficientemente fue aquel periodo entre 2006 y 2011 en el que la entonces Comisión de Acceso a la Información del estado manipuló las cifras de solicitudes de información y nos pretendió vender como una entidad de primer mundo con una ciudadanía aparentemente muy participativa.
Dimos cuenta de los compromisos de los diferentes gobiernos estatales en materia de transparencia y cómo éstos se iban difuminando conforme avanzaban sus periodos de gobierno. De hecho, antes de la Ley General de Transparencia, que hizo obligatoria una política nacional en la materia y que las entidades debían seguir, durante 15 años en Guerrero no tuvimos una política local vigorosa, ni siquiera mediana, más bien muy apocada.
Hubo temas específicos a los que le dedicamos varios artículos, como la opacidad de los ayuntamientos, el programa de fertilizante y el Congreso del estado.
La falta de transparencia en los gobiernos municipales fue el asunto que con más frecuencia abordamos en Monitor de Guerrero, esto porque es el sector que hasta hoy ha carecido de sistemas efectivos de control sobre los recursos que ejerce y en consecuencia la transparencia y la atención a solicitudes de información está muy disminuida. Miles de habitantes de los 81 municipios del estado quieren saber en qué y cómo se gastan los recursos que se destinan a los ayuntamientos.
Igualmente, el programa de fertilizante fue un tema recurrente en la columna, por la opacidad con que se manejó y porque todavía hoy presenta numerosos problemas en su operación. Las diferentes administraciones estatales –antes era este orden de gobierno el que establecía las bases normativas– y los ayuntamientos que se encargaban de las adquisiciones y la distribución del insumo agrícola nunca transparentaron ni los procesos de licitación y contratación, ni los estudios de calidad del fertilizante, ni la información necesaria para diagnosticar lo que sucedía en este programa en el que se invertían más de mil millones de pesos y que beneficiaba a cerca de 300 mil productores.
Las diferentes legislaturas del Congreso del estado tuvieron en la falta de transparencia una de sus características. Fueron muchos los campos que denunciamos en esta columna, pero destacadamente fue el de los gastos de gestión o gestoría el rubro de mayor opacidad, ya que a la fecha se desconocen sus mecanismos de operación y a qué exactamente se destinan. Según nuestros cálculos, la mitad del presupuesto de este órgano legislativo se ha destinado a este concepto, sin que la ciudadanía conozca su destino.
Un hasta luego
Como resultado de las solicitudes de información que presentamos o de los análisis que aquí publicamos, tuvimos pequeños logros en favor de la transparencia, como la difusión por primera y única vez del padrón de productores del programa de fertilizante, los informes de cuenta pública del Ejecutivo, el conteo preciso de solicitudes de información por el Instituto de Transparencia, y más recientemente, el ajuste a la metodología de las verificaciones que realiza ese organismo garante. Pero el mayor logro sin duda es haber puesto en la discusión pública temas que hace 10 o 15 años no se tocaban, es decir, mantener la exigencia de rendición de cuentas como algo cotidiano y no como excepción.
Falta mucho qué hacer en el estado y ojalá aparezcan más espacios con información y reflexiones para el debate. La normatividad de última generación dio origen a los sistemas nacionales de transparencia, fiscalización, contabilidad gubernamental y anticorrupción, pero éstos no se implementan de manera homogénea en el país y es necesario dar un seguimiento especial a la manera en que se aplican aquí, por ser una entidad con muchas carencias y con la mayoría de su población viviendo en condiciones de pobreza. Sólo por eso se justifica. Ojalá estos y otros temas sean investigados, analizados y publicados en los medios de comunicación.
Agradezco infinitamente a Juan Angulo y Maribel Gutiérrez este valioso espacio en El Sur. Nunca recibí de ellos ni un atisbo de censura, mucho menos ninguna sugerencia de abordar esta u otra temática. Las correcciones que aplicaron a mis textos en todo caso fueron las que el diario tiene en su manual de estilo.
Me voy muy agradecido también con todas y todos aquellos que se tomaron la molestia de leer esta columna durante 11 años. La mayor parte de los trabajos publicados se pueden consultar en http://transparenciaguerrero.blogspot.com/