martes, 20 de junio de 2017

Guerrero, con avances precarios en Gestión para Resultados

Publicado en el Sur de Acapulco
Un diputado de Guerrero propuso al pleno del Poder Legislativo un exhorto al presidente municipal de Acapulco “para que mejore la operación del presupuesto, en atención a los resultados del sistema de evaluación del desempeño, porque sus niveles de avance están a la baja”, según registró El Sur hace cinco días. El Congreso cayó en el garlito haciendo suya la propuesta del diputado Samuel Reséndiz Peñaloza, y el órgano legislativo quedó evidenciado por su parcialidad, falta de información y por usar figuras como el exhorto para tratar de dañar a sus adversarios políticos.
El legislador se basó en la información de un diagnóstico denominado “Documento relativo al cumplimiento de las disposiciones contenidas en el párrafo tercero del artículo 80 de la Ley General de Contabilidad Gubernamental”, elaborado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que permite conocer el avance alcanzado, en la implantación y operación del Presupuesto Basado en Resultados (PbR) y del Sistema de Evaluación del Desempeño (SED)”.
Pero la lectura fue mala y la interpretación pésima, ya que Reséndiz Peñaloza enfocó las baterías en contra del ayuntamiento de Acapulco y olvidó que el diagnóstico también incluía al municipio de Ometepec y al gobierno del estado, ambos con muy bajas calificaciones. Además, el PbR y el SED son políticas nacionales, aplicables a todos programas presupuestarios del país, por lo que la mayoría de los gobiernos municipales y dependencias de Guerrero son sujetos de esta normativa.
Para elaborar el diagnóstico 2017, la Secretaría de Hacienda, en el caso de los municipios, aplicó dos criterios de selección: el municipio con mayor población y el municipio cuya población se acercara más al promedio estatal. En el caso de Guerrero se seleccionaron los ayuntamientos de Acapulco y Ometepec. Pero casualmente el diputado defenestró sólo a uno.
Hay un par de cuestiones que quedan sueltas: una es por qué el Congreso no extendió el exhorto al municipio costachiquense y al gobierno del estado, que en el diagnóstico obtuvieron calificaciones muy bajas, e incluso por qué no hacerlo extensivo a todos los municipios de Guerrero, pues aunque no fueron seleccionados en el estudio, éstos sin lugar a dudas tienen bajísimos niveles de desempeño.
La segunda pregunta importante es de qué manera evalúa el Congreso del estado su propios avances y desempeño en esta materia, y especialmente, dónde se publican los resultados. Pero a esto, ninguno de los diputados hizo alusión.
El documento al que se refirió el diputado Reséndiz fue realizado por la SHCP en coordinación con los gobiernos de las 32 entidades federativas y de 62 municipios y dos demarcaciones territoriales de la Ciudad de México. Se basa en “el análisis del nivel de capacidades existentes en los ámbitos clave de la gestión del gasto, mediante la aplicación de cuestionarios. Se ha aplicado para las entidades federativas en seis ocasiones (2010, 2012, 2014, 2015, 2016 y 2017); a partir de 2014 se incluyó el análisis de una muestra de municipios y demarcaciones territoriales de la Ciudad de México”, agrega el documento.
Advierte el diagnóstico que debido a que la metodología ha evolucionado a través de los años, los resultados cuantitativos de cada ejercicio no son comparables entre sí, salvo en los casos que se muestran en los informes respectivos.
Esta advertencia es significativa porque el diputado promotor del exhorto basó su argumento en los resultados alcanzados por el ayuntamiento de Acapulco en 2017 y años anteriores, es decir, comparó los avances entre ejercicios, cuando la SHCP recomienda no hacerlo porque no son equiparables.
El exhorto fue aprobado con carácter de “urgente y obvia resolución” por los diputados del PRI, PVEM, MC y PAN. En contra votó el PRD, y Morena se abstuvo. Es un exhorto que quedará en el cajón de las vergüenzas del Congreso del estado de Guerrero.
Acapulco responde
El propio ayuntamiento de Acapulco le enmendó la plana al Congreso del estado mediante un desplegado que publicó en la prensa un día después del “exhorto”. En la primera línea le espeta que “Acapulco se encuentra 22 puntos porcentuales por arriba de la media nacional” y dentro de los nueve municipios con mayor población, con mejor calificación en dicho estudio. Más adelante subraya que de acuerdo con los resultados, el ayuntamiento de Acapulco “aumentó 18.5 puntos su nivel de capacidad en materia de implantación y operación del PbR y del SED en relación al ejercicio 2016”.
También le informa al Congreso que la administración de Acapulco “es la séptima con mayor crecimiento en materia de cumplimiento de las disposiciones, al registrar un 48.0% en el 2017 contra los 29.5 puntos del año anterior”.
Por cierto, el diagnóstico de la SHCP menciona que en 2017 sólo dos municipios (Mérida y Pueba) alcanzaron un nivel de avance Alto en la implementación de PbR-SED; tres registraron avance Medio Alto (Querétaro, San Luis de la Paz y Guadalajara); cuatro se destacaron en el rango Medio Bajo (Centro, Morelia, Hermosillo y García); y 49 municipios y las dos CTCDMX se ubicaron en el segmento Bajo de avance; en este último rango se localizan Acapulco (48 por ciento) y Ometepec, que fue el municipio con menor porcentaje de avance, con un índice de 0.5. El promedio nacional para este rubro fue de 26 por ciento.
En el caso de los gobiernos estatales, el dignóstico indica que 12 estados tuvieron un nivel de avance alto, 10 alcanzaron el nivel Medio Alto; cinco entidades federativas registraron un nivel Medio Bajo y otras cinco estuvieron en el Bajo.
El gobierno de estado de Guerrero ocupó el antepenúltimo sitio con sólo 36.8 por ciento de avance; el estado que encabeza la lista (México) tiene 96.8 por ciento, y el promedio nacional se ubicó en 65.3 por ciento.
Históricamente Guerrero ha ocupado las últimas posiciones en este registro de avances en la implementación del PbR y el SED. Desde que la SHCP inició los diagnósticos en 2010, el estado se ha movido entre los lugares 20 y 31 del registro nacional, éste último obtenido en 2016.
Qué es el PbR-SED
La Gestión para Resultados es una nueva forma de gestión pública que permite, según sus impulsores, mejorar los beneficios de los programas, por medio de la descentralización de la toma de decisiones y de generar un fuerte vínculo entre las asignaciones presupuestarias y los objetivos a alcanzar. En este marco, se desarrolló el Presupuesto basado en Resultados (PbR) como una herramienta de planeación y gestión estratégica, a efecto de buscar la asignación eficiente de los resultados públicos, de acuerdo con el desempeño de los programas presupuestarios.
Para concretar el PbR se utilizan dos herramientas que permiten conocer el desempeño de los programas presupuestarios y de la actividad gubernamental en general. Se trata de mecanismos que facilitan el seguimiento y evaluación de las acciones gubernamentales, a partir de las cuales se obtiene información que ayuda a mejorar el desempeño y en su caso, corregir el rumbo de los programas presupuestarios.
El Sistema de Evaluación del Desempeño es el mecanismo que concentra y proporciona la información necesaria para llevar a cabo todas estas actividades de mejora. Su respaldo legal está en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que define al SED como “El conjunto de elementos metodológicos que permiten realizar una valoración objetiva del desempeño de los programas, bajo los principios de verificación del grado de cumplimiento de metas y objetivos, con base en indicadores estratégicos y de gestión que permitan conocer el impacto social de los programas y de los proyectos”.
Entre las actividades del SED están las evaluaciones externas a políticas y programas, la evaluación del desempeño y calidad en el ejercicio del gasto con base en indicadores estratégicos y de gestión.
Obligación de estados y municipios
El PbR y el SED son iniciativas que debe realizar no sólo los ayuntamientos de Acapulco y Ometepec o la administración pública federal, sino todas las dependencias públicas del país, incluido el Congreso del estado.
Estos mecanismos tienen un respaldo constitucional, en el artículo 134, reformado en 2008, que establece que tanto la federación como los estados y municipios tienen el compromiso de administrar los recursos públicos con “eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez”, lo cual fortalece el objetivo de alcanzar un PbR.
En el ámbito federal, el PbR y el SED se iniciaron en 2006 con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria. La incorporación de estados y municipios a estos procesos de PbR y SED se concretó con la publicación en 2008 de la Ley General de Coordinación Gubernamental. Particularmente los artículos 79 y 80 complementan lo que establece la LFPRH, al indicar la obligatoriedad de las entidades federativas, los municipios y las CTCDMX de evaluar el resultado de la aplicación de sus recursos, además de homologar y estandarizar tanto las evaluaciones como los indicadores estratégicos y de gestión.
El PbR-SED en Guerrero
Desde 2011, el Prespuesto de Egresos del Estado de Guerrero de cada año hace referencia al ejercicio de los recursos públicos de acuerdo con el PbR y el SED. En el presupuesto más reciente, el de 2017, en el capítulo de Política de Gasto se lee que “se atenderá y vigilará el correcto ejercicio de los recursos bajo los criterios y las disposiciones de racionalidad, austeridad y disciplina presupuestal (…) bajo un esquema de PbR y del SED. Con ello, esta administración privilegia la evaluación permanente de los recursos para el cumplimiento de los objetivos que se han programado (…)”.
Sin embargo, ninguno de los poderes del estado ni los órganos autónomos ni en general los ayuntamientos de Guerrero publican información sobre los avances del PbR y del SED, no obstante que uno de los objetivos de estas iniciativas es precisamente la transparencia y la rendición de cuentas hacia la ciudadanía.
El SED, por ejemplo, considera la realización de actividades de seguimiento o monitoreo y evaluación (evaluaciones externas a políticas y programas, la evaluación del desempeño y calidad en el ejercicio del gasto con base en indicadores estratégicos y de gestión). Pero en Guerrero no existe información pública al respecto, o es parcial y desactualizada.
En el portal electrónico del gobierno del estado, hay una sección de transparencia fiscal y dentro de ésta, información sobre “evaluación de resultados”; sin embargo, propiamente sobre el tema sólo aparecen evaluaciones específicas sobre algunos fondos y programas y matrices de indicadores de gestión también de algunos programas o dependencias, todo con información de los gobiernos de Aguirre u Ortega Martínez.
Por cierto, las únicas evaluaciones externas que se publican fueron elaboradas por la empresa Sicrefi Consculting SC (de la cual no se puede acceder a su portal electrónico) en 2014; realizó seis evaluaciones, según la página del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), cobradas en 600 mil pesos, más IVA, cada una. La página del gobierno del estado también reporta tres evaluaciones externas, elaboradas por Julio César Sesma Moreno y publicadas en 2013, sin que se especifique su costo para el erario.
Del gobierno actual, no hay ningún registro de evaluaciones externas, ni seguimiento o monitoreo de acciones o programas en el marco del SED.
La Auditoriía Superior de la Federación señaló que “la evaluación, como instrumento clave para apoyar el proceso de mejora del gasto federalizado, presenta un débil desarrollo, tanto en el ámbito de las entidades federativas y municipios, como a nivel nacional”. Comentó que los pocos avances que se presentan en las entidades federativas en el tema de evaluación buscan más dar cumplimiento a la normativa que utilizar la evaluación como un medio para mejorar la operación y los resultados de los fondos y programas.
De acuerdo con las auditorías realizadas por el órgano fiscalizador federal al SED del gasto federalizado en las 32 entidades federativas, se determinó que su desarrollo presenta poco avance. Como resultado, la evaluación no ha tenido un rol de apoyo a la mejora de la gestión de estos recursos, salvo escasas excepciones.

De acuerdo con los resultados de un índice diseñado por la ASF para medir los avances del SED, se tiene un promedio nacional de avance de 49.9 por ciento, destacando tres estados que están por arriba de los 90 puntos: Yucatán (90.5), Chihuahua (94.9) y Oaxaca (91.8). Los peores avances son para Durango (13.3), Baja California Sur (2.5) y Guerrero (0.0). Es el único estado que no presenta ningún avance.

martes, 6 de junio de 2017

Chilpancingo, obras sin consultar a la ciudadanía

Publicado en El Sur de Acapulco
Desde hace varios trienios, la población de Chilpancingo es afectada por una serie de problemas que parecen no terminar. Amén de ser una de las ciudades con los más altos índices de criminalidad -el fin de semana pasado lo evidencia-, la capital guerrerense enfrenta la perenne carencia de agua, abundancia de basura sin un dispositivo pertinente para su disposición, y cada vez más, un continuo desorden vial y del transporte público, sólo por listar los conflictos más visibles y que mucho interesan a la ciudadanía.
Ante este coctel de temas, hay omisiones graves de las autoridades capitalinas para resolver estructuralmente los problemas, ya que los alcaldes de los últimos años han preferido evadirlos y “llevársela de a muertito” proponiendo medidas cosméticas y dejar que el siguiente resuelva los asuntos.
Dos rasgos distinguen a los gobiernos municipales de Chilpancingo: su opacidad en el ejercicio de gobierno -todavía hoy, el ayuntamiento en funciones no transparenta nada, sólo hay que revisar la plataforma nacional y su portal electrónico para corroborarlo-; y su discrecional y centralizada manera de tomar las decisiones, una de cuyas manifestaciones es que nunca consultan realmente a los ciudadanos, más allá de sus ejercicios de simulación, para la búsqueda de soluciones reales a los problemas.
Chilpancingo ha dejado de ser desde hace varios años la ciudad tranquila que muchos escogieron para vivir, y hoy se ha convertido en uno de los sitios más riesgosos donde la calidad de vida de sus habitantes se deteriora de manera constante. Sin embargo, la respuesta ciudadana a la timoratez de las autoridades tampoco ha sido contundente y esto no cambiará mientras los habitantes de esta ciudad no se conviertan en ciudadanos y ciudadanas de “a deveras”, es decir, que exijan y ejerzan sus derechos y cumplan sus obligaciones, lejos del clientelismo, los intereses de grupo y el paternalismo que imperan actualmente.
En esta entrega abordaremos dos de las decisiones más desafortunadas que han tomado los gobiernos de Chilpancingo y que resumen y retratan muy bien las posiciones y actitud de quienes gobiernan: el controvertido caso de los parquímetros, y la remodelación de la avenida Alemán, que extrañamente -porque había numerosas prioridades antes- propusieron el ex alcalde Mario Moreno Arcos y el actual presidente municipal Marco Antonio Leyva.
Parquímetros
El de los parquímetros es un buen ejemplo de cómo se toman las decisiones en la capital del estado: de manera discrecional, sin consultar a la ciudadanía o haciéndolo de manera simulada, sin planeación y sin atender los problemas verdaderamente importantes.
La prensa registró tpdas las inconformidades por la imposición; por ejemplo, el 22 de septiembre de 2015 los vecinos de las calles Altamirano y Alemán cerraron los vialidades para exigir al ayuntamiento que retirara los parquímetros que colocó la empresa española EYSA, de lo contrario mantendrían un bloque permanente. Pidieron que primero se solucionaran los problemas de servicios públicos, “antes de privatizar las calles de la ciudad”.
Desde el principio se ocultaron deliberadamente los documentos esenciales sobre el tema, como el acta de cabildo que dio luz verde a este proyecto, y el convenio firmado entre el ayuntamiento y la empresa proveedora del servicio. Esto lo podemos documentar porque el 12 de marzo de 2015, hace más de dos años, solicitamos al ayuntamiento la siguiente información: “Copia del acta de la sesión de cabildo en la que se aprobó la contratación de la empresa Estrategia de Movilidad Urbana SA de CV para la operación de parquímetros en Chilpancingo. Copia del contrato firmado por la empresa y el ayuntamiento relativo a los parquímetros. Copia del estudio de factibilidad para el establecimiento de parquímetros en Chilpancingo”. El ayuntamiento nunca respondió a este requerimiento y evidentemente no entregó la información; el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, organismo donde presentamos un recurso de revisión en contra del ayuntamiento, perdió el expediente, y mi derecho a la información quedó de esta manera cancelado.  
El 15 de abril de este año nuevamente solicitamos los mismos documentos, y en esta ocasión sí obtuvimos una respuesta afirmativa. El acta de cabildo tiene fecha del 4 de septiembre de 2014 y en esa sesión se declaró: “se aprueba por unanimidad de votos (de los 14 ediles presentes de todos los partidos) el acuerdo mediante el cual el Honorable Ayuntamiento del Municipio de Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, autoriza la implementación y ejecución del programa ‘Servicio de Ordenamiento y Regulación de Estacionamiento en la Vía Pública’ (…) asimismo, autoriza a los Ciudadanos Mario Moreno Arcos, Presidente Municipal; Jorge Abelardo Adame Ávila, Primer Síndico Procurador; Saenz Guadalupe Pavía Miller, Secretaria General y Jesús Manuel Urióstegui Alarcón, Secretario de Finanzas y Administración , para que de manera conjunta, suscriban el Contrato de arrendamiento con la empresa “Estrategias de Movilidad Urbana, SA de CV”’.
Ninguno de los ediles que aprobaron este acuerdo hizo preguntas de fondo ni tampoco se observan en el acta intervenciones bien sustentadas y argumentadas, especialmente tratándose de un acuerdo de esta trascendencia que rebasaría el periodo del cual eran representantes, ya que el contrato con la empresa tienen una duración de 10 años.
En esta sesión de cabildo avalaron el proyecto los ediles Mario Moreno Arcos, Jorge Abelardo Adame Ávila, Marco César Armenta Adame, Ernesto Monje Tivar, Edith Bello Nájera,, Víctor Hugo Soto Martínez, Yeni Francisca Solís Carmona, Carlos Leyva Acevedo, Teresa Robledo Rebolledo, Eduardo Adame Robles, Francisca Ramírez Jerónimo, Elizabeth Mendoza Damacio, Andrei Yasef Marmolejo Valle y Pedro Luna Evaristo.
Un contrato desventajoso
El contrato fue firmado en diciembre de 2014 y tiene por objeto arrendar durante 10 años al ayuntamiento los equipos necesarios para la implementación del programa, que en su primera etapa consideraba mil cajones de estacionamientos con la posibilidad, si el ayuntamiento así lo solicitaba, de firmar una segunda etapa de mil cajones adicionales, evidentemente pagando un sobreprecio.
De acuerdo con el contrato, por este concepto el ayuntamiento se obliga a pagar un monto de 587 mil 507 pesos y 18 centavos mensuales a la empresa, lo que equivale a poco más de 7 millones de pesos al año. Y aunque el contrato explica que si el ayuntamiento no reúne esa cantidad cada mes, no estará obligado a aportar recursos hasta alcanzar la cifra, sí se obliga a proporcionar a la empresa el dinero que se recaude de más en los meses posteriores.
Es en este punto donde hay una completa opacidad del ayuntamiento. Presentamos una solicitud de información al gobierno municipal el 15 de abril de 2017 para conocer cuánto dinero recibe mensualmente por concepto de derechos de estacionamiento, aplicación del inmovilizador e infracciones, y con esta información saber si le alcanza para cubrir el compromiso que tiene con la empresa. La respuesta fue negarnos la información, y evidentemente presentamos un recurso de revisión ante el Itaigro.
Hay dos suposiciones que se desprenden de la negativa del ayuntamiento: una es que éste no alcanza a reunir los más de 500 mil pesos que debe depositar cada mes a la empresa por la renta de los parquímetros, y tal vez sea la más probable por la ineficiencia que se observa al encontrarse en las calles autos en doble fila, o que no tienen boletos de pago en sitios donde hay parquímetros. Y la segunda es que el ayuntamiento reciba excedentes y éste no tiene el propósito de transparentar a qué los destina.
En cualquiera de los dos casos, hay un déficit muy grave de información del ayuntamiento. No sólo se impuso un proyecto -sin duda, útil a la ciudad si se realizara bien y a la vista de todos- sin consensarlo con los ciudadanos, sino que su operación se realiza con total falta de transparencia. Nadie sabe de las finanzas del proyecto de parquímetros.
Hay una cláusula del contrato que estipula que si el ayuntamiento rescinde anticipadamente el contrato “deberá cubrir el o los montos de las rentas acumuladas que resten para la cuulminación de la vigencia de este Contrato, así como como las rentas ya vencidas que se encuentren pendientes de cubrir.” Lo anterior significa que el ayuntamiento de Chilpancingo se encuentra “apergollado” con la obligación de pagar a la empresa hasta diciembre de 2024.
La avenida Alemán
Hay una obra reciente en la ciudad que nadie sabe de dónde salió porque no fue una demanda ciudadana; tampoco era prioritaria e incluso los comerciantes y habitantes vecinos se incoformaron por la falta de planeación y el largo tiempo que empleó la constructora en realizarla.
Se trata de la remodelación de la avenida Miguel Alemán, desde la glorieta Unidos por Guerrero hasta la calle Colón, al inicio de la explanada Primer Congreso de Anáhuac, obra que nunca fue explicada ni consensuada con los vecinos y comerciantes del lugar, por lo que se convirtió en otro de los proyectos que son impuestos a los capitalinos con golpes de autoridad.
De acuerdo con testimonios que abundan en la prensa, el alcalde Marco Antonio Leyva fue emplazado a presentarse para exponer el proyecto, pero siempre envió a sus subordinados. Los vecinos “reprocharon que el municipio no los haya convocado para presentarles y explicarles el proyecto con una maqueta, sino que de un día para otro llegaron las máquinas y trabajadores e iniciaron la obra”, señala una nota de El Sur del 2 de noviembre de 2016.
Algunos de los puntos que señalaban los inconformes fueron la ampliación de las banquetas, la reducción de los carriles para circular, y la falta de opciones de estacionamiento den la avenida. Pero lo que más irritó fue que la conclusión de la obra se prolongó durante varios meses y todavía en febrero de este año quedaban pendientes la instalación de lámparas, botes de basura, banquetas y árboles de ornato.
Por medio de una solicitud de información, se pidió al ayuntamiento el contrato con la empresa constructora y la información nos la entregaron en el plazo que establece la ley. Con recursos que  provienen del fondo de fortalecimiento de la infraestructura estatal y municipal (Fortalece), el contrato se firmó con Javier Abarca Castillo por un monto de 9 millones 828 mil 675 pesos, para realizar trabajos de pavimentos, guarniciones, banquetas, electrificación, obra civil, demolición y excavación, alumbrado público, mobiliario urbano, áreas verdes y alcantarillado.
Esta persona física se asoció, para comprobar que tenía capacidad suficiente para contratar y comprometerse a la ejecución de los trabajos, con la empresa Reyes Abarca y Asociados SA de CV, la cual fue constituida el 27 de junio de 2016, es decir, muy pocos días antes de que fuera licitada la obra; de hecho, todo indica que dicha empresa se creó para realizar este proyecto.
Una de las cláusulas señala que el contratista tenía un periodo de 125 días naturales para concluir la obra, es decir, del 29 de agosto al 31 de diciembre de 2016. Sin embargo, la tardanza para concluir los trabajos fue uno de los cuestionamientos más fuertes en contra del alcalde Marco Antonio Leyva, ya que en todo momentos los comerciantes del lugar urgieron la terminación de la obra porque estaban afectando la venta de sus productos y servicios de manera significativa.
Cabe señalar que también solicitamos “Copia del convenio firmado por el ayuntamiento de Chilpancingo del Fondo para el Fortalecimiento de la Infraestructura estatal y municipal” y nos negaron el documento.
El Fortalece es uno de los fondos del Ramo 23 destinado a generar infraestructura, principalmente en los rubros de pavimentaciones de calles, avenidas y mantenimiento de vías; alumbrado público, drenaje y alcantarillado, construcción, rehabilitación y remodelación de espacios educativos, artísticos y culturales; y construcción, ampliación y mejoramiento de los espacios para la práctica del deporte.
De acuerdo con el presupuesto de egresos de la federación del ejercicio 2016, al Fortalece se le asignaron 9,948.7 millones de pesos, de los que 75 por ciento se destinaron a municipios. En total se beneficiaron ese año 1,063 municipios, entre ellos Chilpancingo.
El ayuntamiento de la capital gastó recursos Fortalece por un monto de 18 millones 108 mil pesos en dos obras: la ya mencionada remodelación de la avenida Alemán, y en la cosntrucción de una cancha de futbol, alberca y muro de contención de la Unidad deportiva de Jaleaca de Catalán.


martes, 23 de mayo de 2017

Nuevo freno a la transparencia

Publicado en El Sur de Acapulco
El consejo nacional del sistema nacional del sistema nacional de transparencia nuevamente sacó de la chistera un acuerdo para postergar hasta el 31 de diciembre de 2017 la obligación de las dependencias y organismos públicos de dar a conocer su información de oficio en la plataforma nacional de transparencia o en sus portales electrónicos.
Es la segunda ocasión que sucede, porque meses antes, los integrantes de este consejo nacional dieron “oportunidad” a los sujetos obligados de todo el país para que prepararan su información y la subieran a la plataforma, mediante la ampliación del plazo del 4 de noviembre de 2016 al 4 de mayo de 2017.
Estas decisiones ponen en entredicho la seriedad del trabajo que realiza el Instituto de Transparencia y Acceso a la Información (INAI) y alimentan las especulaciones sobre la eficacia de sus actividades y la turbiedad con la que se ha manejado la contratación de los servicios con los que se puso en marcha la plataforma nacional de transparencia, ya que se le achacan graves deficiencias que han impedido el pleno funcionamiento de la plataforma.
En Guerrero estas medidas tienen efectos negativos. El estado no se caracteriza por la transparencia de sus dependencias y en la mayoría de los casos se requiere de medidas coercitivas para el cumplimiento de los estándares mínimos.
Hoy, al no haber sanciones para quienes incumplan con la publicación de su información obligatoria, no sólo se posterga el ejercicio pleno de este derecho a los ciudadanos, sino que también los 81 municipios y la LXI Legislatura del Congreso del estado, que concluyen sus periodos en el segundo tercio de 2018, ya pueden respirar tranquilos porque a ellos prácticamente no les tocará ser señaldados ni sancionados por su opacidad. Sólo tendrán que lidiar con las obligaciones de transparencia durante nueve meses.
Dos prórrogas
El Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia (Sipot) es el módulo de la plataforma nacional de transparencia “a través del cual, los ciudadanos podrán realizar la consulta de la información pública de los sujetos obligados de cada una de las entidades federativas y de la Federación, establecidas en la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, así como en cada una de las leyes locales en la materia”.
Para que el sistema funcione, cada dependencia u organismo público del país debe cumplir con sus obligaciones de transparencia, o como también se le conoce, con su información pública de oficio, es decir, aquella que los sujetos obligados deben poner a disposición del público y mantener actualizada, sin que para ello medie una solicitud de acceso.
Pero esta obligación se ha atorado en dos ocasiones, y los argumentos de la entidad responsable de ponerla a funcionar: el consejo nacional del sistema nacional de transparencia, son muy endebles. Este consejo es presidido por el INAI, y lo integran además representantes de todos los organismos de transparencia de los estados, la Auditoría Superior de la Federación, el Archivo General de la Nación y el INEGI.
En la primera ocasión, el consejo nacional, según un boletín de prensa del INAI, “aprobó, por unanimidad, ampliar el plazo, hasta el 4 de mayo de 2017,  para que los Sujetos Obligados de los ámbitos federal, estatal y municipal  incorporen a sus portales de internet y a la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), la información que por disposición de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, están obligados a difundir”.
De acuerdo con la entonces consejera presidenta del INAI, Ximena Puente, la decisión se tomó considerando factores como  el aumento en la cantidad y calidad de las obligaciones a publicar; la elaboración y verificación de tablas de aplicabilidad; la organización de los archivos de los Sujetos Obligados; la información dispersa en diversas áreas; los sujetos concentradores de información; la entrega y configuración de gran cantidad de claves para la carga de información; la capacitación para esta nueva realidad normativa; así como los cambios de gobierno, que son constantes en diversas entidades federativas, según el boletín del INAI. (ver Monitor de Guerrero del 8 de noviembre de 2016).
La segunda prórroga se concretó un día antes de que feneciera el plazo, es decir, el 3 de mayo de 2017, cuando los integrantes del consejo nacional tomaron un acuerdo mediante el que, de manera velada, dieron un nuevo plazo para que las dependencias subieran su información de oficio hasta el 31 de diciembre de 2017. Aunque el consejo nacional no manejó abiertamente esta decisión como una ampliación del plazo, en los hechos sí lo es porque los órganos garantes estatales no podrán sancionar a los sujetos obligados omisos, y tampoco las denuncias ciudadanas presentadas por este incumplimiento podrán seguir su trámite normal, dejando en manos de los órganos garantes la posibilidad de aplicar sanciones.
El acuerdo tomado por el consejo nacional fue que los órganos garantes de los estados realicen “una primera verificación de carácter diagnóstica bajo la normatividad de verificación que ellos mismos determinen”.  Sin embargo, agregan que esta primera verificación “no tendrá, para los sujetos obligados, efectos vinculantes con lo establecido en el artículo 88 del Capítulo VI de la Ley General”, que en esencia significa que no podrán imponer las medidas de apremio o sanciones que establece la ley para los incumplidos.
La verificación, dice el acuerdo, se integra de dos fases: en la primera “se realizarán verificaciones para detectar áreas de oportunidad de cada sujeto obligado para dar cumplimiento a las obligaciones de transparencia (…), así como para realizar posibles ajustes y modificaciones a los Lineamientos Generales y los criterios respectivos por parte del Sistema Nacional de Transparencia. En una segunda fase, las revisiones a los portales tendrán como propósito dar seguimiento a la atención de las recomendaciones emitidas en la primera fase y al cumplimiento de las obligaciones de transparencia”.
El documento del consejo nacional también indica que el periodo para realizar la primera fase de las verificaciones diagnósticas será del 8 de mayo al 14 de agosto de 2017; mientras que la segunda fase se realizarán “del 15 de agosto de 2017 hasta el último día hábil de 2017 de cada organismo garante, de acuerdo a su respectivo calendario”.
Aunque el acuerdo del consejo nacional se disfrace de verificación diagnóstica, en los hechos es una nueva prórroga a los sujetos obligados para que cumplan con sus obligaciones de transparencia. En esencia es un nuevo freno a la transparencia. 
En el caso de las denuncias ciudadanas, el acuerdo deja a criterio de los órganos garantes de los estados la posibilidad de aplicar sanciones. “Las denuncias que se presenten por los particulares durante este periodo (…), se admitirán y acumularán para formar parte de la verificación diagnóstica. Lo anterior sin detrimento de lo que puedan acordar adicionalmente los órganos garantes de las entidades federativas, en cumplimiento a las legislaciones locales”.
Las sospechas
Alberto Morales, reportero del Universal, publicó hace unas semanas el resultado de una investigación acerca de las fallas en la plataforma nacional de transparencia. Menciona que desde septiembre de 2016, ese periódico “ha documentado los errores y omisiones en el módulo de solicitudes de información” las cuales fueron resueltas por el INAI. Sin embargo, añade el reportero, “el 5 de marzo pasado, este diario dio a conocer que ahora las deficiencias y fallas de la herramienta tecnológica se presentaron en el módulo del Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia”.
Como respuesta a una solicitud de información ante el INAI, Morales escribe que de mayo de 2016 al 29 de marzo de 2017, “el instituto ha recibido 657 requerimientos para pedir soporte técnico relacionado al funcionamiento de la misma” y éstos pueden clasificarse en cuatro rubros: problemas de operación de la plataforma nacional; falta de capacitación en la operación; problemas de los web service; y problemas de infraestructura de los órganos garantes y los sujetos obligados.
Por su parte, María Marván Laborde, ex consejera del entonces IFAI criticó acremente las fallas en la operación de la plataforma nacional de transparencia y afirmó que “no pasó la prueba de fuego y es un fracaso, porque no sirve para cumplir con los compromisos de transparentar la información de todos los sujetos obligados del país”, de acuerdo con la entrevista que le realizó Francisco Nieto del periódico El Heraldo.
Agregó la también académica de la UNAM que la prórroga no es una concesión a las dependencias y organismos públicos, sino que representa el fracaso de esta plataforma mal hecha.
La prórroga en realidad es porque la plataforma no funciona. No es una concesión a los sujetos obligados, es más bien un problema de la plataforma: estuvo mal hecha desde su concepción, no funciona y además es carísima, dijo Marván Laborde al comunicador de El Heraldo.
Agregó que “además, tampoco nos terminan de decir con claridad cuál es el problema entre lo que pidió el INAI y lo que entregaron los proveedores, pero evidentemente ahí hay un problema y una responsabilidad que alguien debe de asumir.
La idea original de la plataforma nacional de transparencia era que a partir del 4 de mayo de 2017 se conociera y se evaluara la información pública de los sujetos obligados, para que luego iniciara un proceso de sanciones por incumplimiento, sin embargo, los mexicanos deberán esperar para conocer esta información para el próximo año, concluyó la académica en la entrvista con Francisco Nieto.
Preocupación en Guerrero
Independientemente de que posiblemente no habrá sanciones a los sujetos obligados hasta 2018, el panorama en Guerrero no es nada alentador, pues es bajísimo el nivel de cumplimiento de las obligaciones de transparencia por parte de las dependencias y organismos públicos, y esto augura que ni con la prórroga estarán en condiciones de cumplir con esta exigencia.
Para dar una idea del nivel que ocupa Guerrero en el plano nacional, un reporte del INAI denominado “Carga de información en el Sipot por formatos de los estados y la federación”, con fecha de corte al 5 de mayo, indicó que todos los sujetos obligados del estado en conjunto apenas tenían cargados 138 mil 622 formatos.
Esos datos colocan a Guerrero en el lugar 24, delante de Nuevo León, Chiapas, Quintana Roo, Baja California Sur, Nayarit, San Luis Potosí, Colima, Michoacán y el Estado de México, que han cargado menos formatos que Guerrero.
Sin embargo, hay seis entidades que destacan porque al 5 de mayo tenían cargados más de un millón de formatos en la plataforma nacional de transparencia, destacando entre ellos Jalisco, con 10 millones 142 mil formatos, y Zacatecas, con 3 millones 338 mil. El resto de este grupo son Durango, Coahuila, Sinaloa y Veracruz.
En el plano interno, de acuerdo con datos del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del estado de Guerrero, en la entidad se tiene un padrón de 208 sujetos obligados. De éstos, sólo 164 están registrados en la plataforma nacional de transparencia, y los otros 44, es decir, 22.2 por ciento, tal vez ni siquiera saben que tienen obligaciones de transparencia. Por supuesto, gracias al acuerdo del consejo nacional, a éstos no se les aplicará ninguna multa, por lo menos hasta el 31 de diciembre de 2017.
Entre los sujetos obligados que no están registrados se encuentran 14 ayuntamientos, cuatro organismos operadores de agua, siete sindicatos, un partido (del Trabajo), y siete juntas locales de conciliación y arbitraje.
Según las cifras del Itaigro, al 4 de mayo de 2017, sólo 111 sujetos obligados habían cargado información parcial a la plataforma, lo que equivale a 53.3 por ciento del total. Entre las dependencias que no han subido ninguna información a la plataforma nacional están 31 ayuntamientos, 16 oficinas del Ejecutivo estatal y tampoco lo han hecho el Congreso del Estado y la Universidad Autónoma de Guerrero. En el mismo caso se encuentran dos partidos políticos.

Lo anterior significa que no sólo los 111 sujetos obligados que parcialmente han subido información a la plataforma mercen una sanción, sino también el resto que no lo ha hecho y aquellos que ni siquiera están registrados. Por lo pronto están salvados, a menos que el Itaigro diga lo contrario.

martes, 9 de mayo de 2017

Mediano, el avance del programa de ética, transparencia y combate a la corrupción

Publicado en El Sur de Acapulco
A 13 meses de que entró en vigor el programa de ética, transparencia y combate a la corrupción del estado de Guerrero, el balance es regular, ya que si bien se están cumpliendo compromisos para lograr la armonización de la legislación local a efecto de que la entidad sea parte de los sistemas nacionales de transparencia y de combate a la corrupción, en en algunos campos, como el de la transparencia de las adquisiciones y la obra pública -uno de los temas más delicados y sensibles para la opinión pública- no se ha informado ningún avance.  
El programa de ética, transparencia y combate a la corrupción , anunciado el 4 de abril de 2016, incluye cinco ejes principales: instrumentar las reformas necesarias en materia de transparencia, instaurar el sistema estatal anticorrupción, reordenar la administración de las finanzas públicas, fortalecer el control interno y transparentar las adquisiciones y la obra pública.
Los avances que aquí comentamos se sustentan en las respuestas que dio el gobierno del estado a una serie de solicitudes de información en torno a estos temas. Se requirieron, principalmente a la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental actas, informes y otros documentos que dieran cuenta de las actividades y el cumplimiento de objetivos en los cinco ejes.
Más allá de los avances, uno de los temas que más preocupan es cómo hacer para que dentro de las estructuras gubernamentales se modifiquen las conductas, decisiones, inercias y actitudes que durante muchos años propiciaron y hasta incentivaron la opacidad, la discrecionalidad y concentración de las decisiones, el patrimonialismo, y no pocas veces a la corrupción.
Hoy, con los sistemas nacionales de transparencia y combate a la corrupción se está construyendo un andamiaje institucional para que la gestión pública sea más eficiente y eficaz, transparente y que rinda cuentas, lo cual debe traducirse en un pleno ejercicio de derechos en diferentes renglones como salud y educación, servicios públicos básicos, alimentación, seguridad y otros derechos que pueden mejorar la calidad de vida de los guerrerenses.
Pero entre las preocupaciones también está la pregunta de si la sociedad civil está preparada para corresponsabilizarse dentro de esta cultura, pues este nuevo andamiaje institucional abre nuevas posibilidades a la ciudadanía en la toma de decisiones, y funcionará sólo en la medida en que esta sociedad exija, proponga y actúe. Díficilmente se lograrán los objetivos con una ciudadanía clientelar y propensa al paternalismo.
En esta entrega revisaremos los avances de los diferentes ejes que informó el gobierno del estado, a partir de respuestas a solicutudes de información.
Ley de transparencia
Uno de los compromisos del programa de ética fue el de “instaurar las reformas necesarias en materia de transparencia”. En este punto la tarea más urgente fue la de aprobar una ley estatal de transparencia, basada en las reformas constitucionales y la ley general en la materia; esto sucedió el 5 de mayo de 2016 y con ello se cumplió con ese compromiso normativo.
Sin embargo, quedan pendientes tareas tal vez más difíciles de cumplir. Por ejemplo, los poco más de 200 sujetos obligados del estado, entre los que se encuentran las 80 dependencias y entidades del Ejecutivo estatal, deben publicar toda la información gubernamental de oficio que exige la ley de transparencia, y para ello tuvieron un plazo que venció precisamente el 4 de mayo del presente año.
Sabemos que Guerrero es un estado donde tradicionalmente se ha omitido esta obligación, y auguramos que incluso con la nueva ley no será la excepción. Sin embargo, hoy es cada vez más estrecho el margen para no cumplir con esta exigencia, ya que además de las sanciones previstas en la norma, los ojos de la opinión pública nacional estarán vigilantes en todas las entidades federativas apara señalar a los omisos.
Por ser tan reciente el vencimiento del plazo para publicar la información de oficio, no existe todavía un diganóstico sobre el nivel de cumplimiento. En próximos días efectuaremos la revisión en la plataforma nacional de transparencia para corroborar que cumplan con la publicación de esta información. Por cierto, la nueva normatividad faculta a los ciudadanos a presentar denuncias ante el Itaigro, en caso de que los sujetos obligados no difundan el 100 por ciento de la infomación que establece la ley, y el órgano garante está obligado a aplicar las sanciones que correspondan. Es ésta una buena oportunidad para la participación ciudadana, pero es necesario que actúe.
Sistema estatal anticorrupción
En este tema hay varios puntos que comentar, entre ellos destaca la aprobación de una serie de reformas al texto constitucional del estado, con los cuales será posible la creación del sistema estatal anticorrupción. El Congreso del estado aprobó estos ajustes a la constitución el 9 de marzo de 2017, y quedan pendientes los cambios a las leyes secundarias, las cuales deberán estar finiquitados antes del 18 de julio, fecha límite que se estableció en la Constitución Política de los EUM para que todas las legislaturas en los estados modifiquen las leyes que se requieran.
Por cierto, hay que reconocer que el semáforo anticorrupción, diseñado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco) y otros organismos, califica como muy satisfactoria la reforma constitucional aprobada por los legisladores de Guerrero.
Respecto de las reformas a las leyes sencundarias, el comité rector -organo que guía al programa de ética, transparencia y combate a la corrupción- propuso la creación de la Comisión Interinstitucional para la homologación de las leyes locales a la reforma constitucional en materia de combate a la corrupción, publicándose el decreto que crea dicha comisión el 11 de octubre de 2016. Por tratarse de 10 leyes secundarias con varios temas, el comité rector del programa decidió organizar mesas de trabajo con representantes de varias instituciones, así como elaborar propuestas de ley antes de enviarlas al Congreso del estado para su aprobación.
De acuerdo con el acta de la sesión del comité rector correspondiente al 3 de abril de 2017, a esa fecha se contaba con proyectos de iniciativa de tres leyes que deberán ajustarse de acuerdo con el sistema estatal anticorrupción, y estaban por concluirse otras cinco iniciativas. Adicionalmente se instalaron siete mesas de trabajo para la armonización legislativa del sistema.
Quedan pues poco más de 60 días para que se sean presentadas y aprobadas varias leyes relacionadas con el sistema local anticorrupción.
Transparencia en adquisiciones
Uno de los temas más sensibles para la opinión pública es el de las adquisiciones gubernamentales y la obra pública, ya que se presume que ahí se esconden buena parte de los casos de corrupción con dinero público. Es un tema tan relevante para la ciudadanía que, por ejemplo, el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, en sus dos periodos se inventó sendos consejos ciudadanos para “vigilar” este tipo de procesos, y, como ya se ha rvisado en este espacio, fueron un fiasco; evidentemente su propósito era hacer creer que había participación ciudadana en la vigilancia de los recursos.
Como uno de los ejes del programa de ética, transparencia y combate a la corrupción, el actual gobernador, si bien no anunció la creación de otro consejo ciudadano, sí se comprometió a transparentar las adquisiciones y la obra pública. Creemos que difícilmente cumplirá con lo prometido. El año anterior solicitamos información sobre la adquisición de fertilizante por parte del gobierno del estado, y la Secretaría de Finanzas y Administración negó la información. Incluso hoy, a 18 meses de su gobierno y a un año del anuncio del programa de ética, se revisó la plataforma nacional de transparencia y el portal electrónico de esa dependencia, y no existe información sobre los resultados de ajudicación directa, invitación restringida y licitaciones de cualquier naturaleza del gobierno del estado; tampoco sobre la erogación de recursos por la contratación de servicios; no publica nada sobre el padrón de proveedores y contratistas ni respecto del informe de avances sobre las obras y servicios contratados. Toda la anterior es información pública obligatoria que debe estar publicada desde el 4 de mayo de 2017, de acuerdo con la ley 207 de transparencia del estado en su artículo 81. Pero están vacíos los casilleros.
En el acta del comité rector del 20 de febrero de 2017, precisamente en la sesión en que se le presentó al gobernador del estado un informe sobre los avances del programa de etica, en el eje de la transparencia de las adqusiciones y la obra pública, la información fue muy escueta y nada significativa: “En 2016 participamos [la Secretaría de la Contraloría] puntualmente en 313 procedimientos de contratación de adquisiciones, obras y servicios en los cuales hemos dado nuestra opinión con estricto apego a la Ley, y en 4 procedimientos en lo que va del año, éstos últimos se encuentran pendientes de fallo”.
También informaron como una de sus actividades la publicación de la Ley 230 de Adquisiciones, Enajenaciones, Arrendamientos, Prestación de Servicios y Administración de Bienes Inmuebles del estado de Guerrero.
Sin embargo, de la transparencia en los procesos de adquisiciones y obra pública ni una palabra han dicho, por lo que estimamos que éste será el talón de Aquiles del gobierno del estado.
Control interno
En el eje de control interno presentaron muchas actividades en la sesión del 20 de febrero de 2017 del comité rector, casi todas referentes a la capacitación de auditores y otras funcionarios en diversas materias como auditoría gubernamental, auditoría a resultados de programas, armonización contable, coordinación fiscal; asímismo, informan sobre los avances en la armonización de la información financiera de las dependencias públicas.
El informe también añade que se capacitaron 200 servidores públicos en el tema de Administración de Riesgos, y se elaboró un diagnóstico que permitirá “identificar las áreas de oportunidad e emplementar acciones de mejora” a partir de la elaboración de un cuestionario sobre control interno, que se aplicó a 22 dependencias del sector central. Adicionalmente se elaboró el modelo estatal de Marco integrado de control interno del gobierno del estado.
También destacan la revisión de los procesos vinculados con el uso y control interno de los recursos financieros y materiales de la Sefina, y también la revisión del manual de organización y el organograma de la dependencia, a efecto de ajustarlo a las necesidades de los nuevos lineamientos de contabilidad gubernamental, fiscalización, transparencia y anticorrupción.
Por cierto, respecto de uno de los cinco ejes rectores del programa, a saber, “reordenar la administración de las finanzas públicas”, ninguno de los documentos solicitados contiene información sobre los avances en ese tema.
Comité consultivo
El 4 de abril de 2016, Astudillo Flores también anunció la creación del comité consultivo para el seguimiento de los compromisos del programa de ética. Después de la convocatoria emitida el 1 de septiembre de 2016, el comité rector seleccionó a cinco aspirantes para integrar el comité consultivo, a quienes el gobernador tomó protesta el 17 de octubre de 2016. Pero fue hasta el 20 de febrero de 2017 cuando formalmente Oscar González Arcos, de Coparmex Chilpancingo, tomó protesta como presidente del organo ciudadano.

A la fecha, el comité consultivo no ha presentado ningún informe de sus actividades, obligación que deberá cumplir de manera trimestral. Sí presentó en cambio un plan de trabajo ante la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental, que no contiene objetivos claros ni actividades para llegar a ellos, tampoco indicadores para medir su cumplimiento. Lo preocupante de esta situación no es que los integrantes del comité consultivo actúen o no de buena fe, sino que el proceso de construcción de los sistemas nacionales de transparencia y de combate a la corrupción continúa avanzando y ellos apenas comienzan a aprender, y ya tienen siete meses de que asumieron el cargo. Su plan de trabajo evidencia que no manejan los conceptos básicos (transparencia, rendición de cuentas y otros), ni tienen una idea clara sobre qué estrategias plantearse como consejo consultivo. Ojalá realmente tengan una posición crítica, propositiva y abierta y le subrayen al gobierno lo que no está haciendo bien.

martes, 25 de abril de 2017

Opacidad en los gastos de gestoría

Publicado en el periódico El Sur de Acapulco
En Guerrero son pocos los ayuntamientos que entregan a sus regidores gastos de gestoría; pero aquellos que sí lo realizan, casi siempre lo hacen sin exigirles comprobaciones, resultados y transparencia en su ejercicio, y este fondo se convierte en la caja chica de los ediles, quienes lo gastan discrecionalmente sin rendir cuentas a nadie.
Aun cuando la única norma que existe para la regulación de este tipo de gastos son los Lineamientos para la comprobación de gastos de orden y gestoría social, emitidos por la Auditoría General del Estado, los llamados gastos de gestoría se han convertido en una suerte de cuotas económicas que los ediles reciben con cargo al erario, sin que nadie conozca de qué partida provienen. Hay ediles que reciben 50 mil pesos, pero a otros, como los de Acapulco, se les asignan más de un millón y medio de pesos anualmente. Es un fondo de recursos públicos que utilizan para su proyección política personal.
Para obtener información sobre los ayuntamientos que asignan recursos públicos a sus regidores por concepto de gasto de gestión, se presentaron solicitudes de información a 71 gobiernos municipales, que son los que están habilitados en el sistema electrónico Info Guerrero. De éstos, sólo 45 respondieron en tiempo y forma, y 26 no hicieron caso a la solicitud, por lo que se presentaron igual número de recursos de revisión ante el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del Estado de Guerrero (Itaigro) y actualmente están en proceso.
Al margen del tema de los gastos de gestoría, es muy grave la falta de respuesta de los ayuntamientos a las solicitudes de información, omisión que representa en este caso el 36.6 por ciento de las solicitudes presentadas. Estamos a escasos 10 días de que se venza el plazo para que todas las dependencias públicas del país suban su información a la plataforma nacional de transparencia, y en Guerrero continuamos con estos graves rezagos básicos.
Qué respondieron
De los 45 ayuntamientos que sí respondieron, cuatro dijeron que sí entregaron recursos financieros a sus regidores para gastos de gestión en el ejercicio 2016: Acapulco, San Marcos, Tlacoachistlahuaca, Coyuca de Benítez; y aunque el ayuntamiento de Zihuatanejo no respondió y el de Chilpancingo entregó información diferente de la que se le solicitó, se sabe que en esos municipios, los regidores sí reciben gastos de gestión.
Acapulco es el gobierno municipal que está a la “vanguardia” de este tipo de gastos; prácticamente ha institucionalizado la entrega de recursos financieros a sus regidores, pero por otra parte, no ha establecido controles efectivos ni un sistema transparente para que éstos rindan cuentas de esos recursos, no por lo menos para la ciudadanía.
En lo que sí ha avanzado el ayuntamiento de Acapulco es en publicar los montos que recibe cada regidor, aunque lo hacen de manera totalmente incongruente. Por ejemplo, en su portal electrónico da a conocer que de enero a octubre de 2016, los regidores y los dos síndicos recibieron mensualmente 70 mil pesos cada uno para gastos de gestión.
Sin embargo, en una solicitud de información presentada ante el ayuntamiento de Acapulco, éste respondió que durante el ejercicio 2016 casi todos los ediles recibieron un monto de un millón 680 mil pesos, y las excepciones son Amílcar García Estrada, con un millón 710 mil pesos y Braulio César Montes Vázquez, que obtuvo un millón 800 mil pesos durante el periodo.
Lo anterior significa que cada regidor recibió 140 mil pesos de gastos de gestión, y no los 70 mil que tiene reportados en su portal electrónico. El gasto global entregado a los regidores durante 2016 es de 33 millones 680 mil pesos (no incluye a los síndicos).
¿En qué se gastan estos recursos? Esa es la otra parte de la opacidad de estos gastos. Se le requirió al ayuntamiento mediante la solicitud No. 00084517 una “Relación de acciones por concepto de gastos de orden social y gastos de gestoría social de 2016, desglosado por cada regidor del ayuntamiento, acción, comunidad, monto y fecha”, así como “Copia de las facturas y comprobantes de los conceptos anteriores del mes de enero de 2016, agrupados por cada regidor”.
El ayuntamiento envió un oficio, fuera del plazo que establece la ley para responder a una solicitud de información, donde contesta que no entregará la información. Argumentan que “la información desglosada por acciones y comunidad deberá solicitarla a quienes generan el gasto directamente ya que los formatos y registros dentro de la contabilidad son con apego a la Ley General de Contabilidad, motivo por el cual no se encuentra ordenada en la forma requerida por el ciudadano”.
El ayuntamiento reconoce en su escrito que no saben en qué se gastan los recursos sus regidores, ya que no llevan un control de éstos y simplemente los registran contablemente de acuerdo con la normatividad. Si bien es saludable llevar una contabilidad en orden, la rendición de cuentas va más allá e incluye sobre todo brindar información clara a la ciudadanía y explicar y justificar por qué realizan determinadas acciones.
Cualquier servidor público con vocación democrática, especialmente los regidores como representantes populares, deben tener un registro de cuánto reciben, en qué lo gastan, cuándo, en qué conceptos, y dar a conocer esta información públicamente. Pero en Acapulco no sucede así.
Asimismo, el ayuntamiento de Acapulco explica que no puede entregar las comprobaciones y facturas del gasto porque “contienen datos personales de terceros” y basa su argumento en la Ley General de Protección de Datos Personales.
Sin embargo, la ley de transparencia es muy clara al respecto. Si los regidores contratan a un proveedor para adquirir un bien o servicio para beneficiar a la población, es evidente que tienen la obligación de informar quién es el proveedor y además mostrar la factura de la contratación. Si por otro lado, entregan directamente los recursos a los beneficiarios, la ley también es clara cuando dice que es una obligación transparentar  el “Padrón de beneficiarios mismo que deberá contener los siguientes datos: nombre de la persona física o denominación social de las personas morales beneficiarias, el monto, recurso, beneficio o apoyo otorgado para cada una de ellas, unidad territorial, en su caso, edad y sexo”, según lo establece la fracción XV al artículo 70 de la Ley General de Transparencia.
No hay pues, ninguna justificación para no entregar las comprobaciones del gasto ni para no informar a qué se destinan estos recursos.
El gasto en otros municipios
Los ocho regidores de San Marcos recibieron recursos para gastos de gestoría, según informó el ayuntamiento. Tres regidores priistas recibieron en total 265 mil pesos, tres perredistas 145 mil pesos, y dos del partido verde, 110 mil pesos. La información también viene desglosada por el tipo de apoyo que prestaron a la ciudadanía, el nombre del beneficiario, la fecha de entrega y el monto del recurso entregado. Es uno de los informes mejor detallados que recibimos.
El ayuntamiento de Tlacoachistlahuaca asignó un monto de 182 mil 300 pesos a cada uno de sus ediles “para llevar a cabo sus actividades de Gestión en las diferentes Dependencias de Gobierno tanto Estatal como Federal”; no específica en qué se gastan estos recursos, sólo indica que “gestionaron para programas sociales”.
En el caso del municipio de Alpoyeca, la unidad de transparencia informó sobre los recursos gestionados por los regidores para la apoyar diversas demandas de la población. Una parte de dicho gasto fue para cubrir viáticos a las oficinas gubernamentales, pero otros fueron apoyos directos para créditos, cursos, becas, etc., los cuales, según la respuesta del ayuntamiento, fueron pagados directamente por la tesorería a los beneficiarios, sin pasar por las manos de los regidores.
Atoyac informó que “en el sueldo mensual que acordó el honorable cabildo municipal para sus integrantes en 2016 [sin especificar el monto], ya incluye los gastos de gestión, por lo que no se asignan cantidades adicionales”. Asimismo, este municipio informó sobre tres obras gestionadas por un regidor que en total suman 10.5 millones de pesos. No se especificó si los recursos se ministraron a través del regidor.  
La respuesta del ayuntamiento de Coyuca de Benítez aseguró que “ninguno de los regidores manifiesta ejercer obras con recursos de gastos de gestión ni del presupuesto que se les asigna. Sin embargo, cada uno detalla el presupuesto anual que recibe y la distribución para cada una de las actividades que realiza, presentando un desglose que incluye: nombre de la actividad, cantidad entregada, ubicación, monto entregado, así como el número de beneficiarios”. Y aunque el ayuntamiento reconoce que los regidores sí reciben gastos para gestión, no informó el detalle de las acciones que realizaron.
Los que no
La mayoría de los municipios a los que se solicitó información reportaron que no entregaron gastos de gestoría a su cuerpo edilicio en 2016, pero hay unas respuestas que sobresalen. Por ejemplo, el tesorero del ayuntamiento de Mártir de Cuilapan nos increpó por no haber dejado “una dirección donde señale el lugar de residencia, un teléfono o un correo electrónico para hacerle llegar la información”, sin embargo, desde que fueron incorporados los ayuntamientos al sistema Info Guerrero, el canal para responder y entregar la información es, cuando responden a tiempo, el propio sistema Info Guerrero, a menos que el solicitante especifique otro medio.
Al margen de esto, el tesorero afirmó que no cuentan con gastos de gestión y aclara que “no han sido programados en la partida de orden de gastos por gestión social, principalmente por no haber presentado un programa de manera individual para ejercer recursos de acuerdo a cada una de las regidurías que representan y de esta forma tomarlos en cuenta para ser incluidos en el programa anual de trabajo del Municipio”.
También fue extraña la respuesta del ayuntamiento de Tecpan, la cual señala que los regidores “solo cuentan con tarifa de viáticos”, pero luego de ocupar dos cuartillas para dar cifras sobre inseguridad y los infructuosos esfuerzos por disminuirla, advierte que “es tarea sustantiva de la autoridad generar condiciones de seguridad pública para las personas, y mientras ese paso no se logre, es muy peligroso dar la información que usted solicita por esta vía” ya que “otorgar la información que solicita pondría en riesgo la integridad personal de los servidores públicos de esta H. Ayuntamiento Municipal”.
En el caso de Tlapa, el ayuntamiento informó que no entrega recursos a sus regidores para gestoría social, sólo su sueldo “del cual una parte del mismo es utilizado para realizar gestiones y brindar apoyos, ya sea económicos o en especie y la comprobación de este recurso es responsabilidad de ellos mismos”.
El ayuntamiento de Malinaltepec informó sobre las percepciones de sus ocho regidores (10 mil pesos mensuales) pero no de sus gastos de gestión.
Pilcaya informó de los gastos de viáticos empleados por sus seis regidores; los montos van desde los 2 mil 600 a los 11 mil 800 pesos.
Los regidores de Pungarabato aseguran que no obtienen gastos de gestión del ayuntamiento, pero describieron de manera detallada las diferentes gestiones que realizan ante dependencias gubernamentales y diputados, de diferentes apoyos, como despensas, tinacos Rotoplas, servicios médicos, espacios para servicios, proyectos productivos, entre otros.
Por su parte, la unidad de transparencia de Cualac respondió con una relación de viáticos entregados a sus regidores, por un monto de 18,830 pesos, destinados a cinco regidores.
La síndica procuradora del municipio de Cuautepec, luego de que fue notificada de un recursos de revisión por no responder en el tiempo que establece la ley de transparencia, se presentó al Itaigro e informó que “no se encuentra en el presupuesto de Egresos del Ayuntamiento aprobado para el año 2016, ningún rubro por concepto de ‘Gastos de Gestión’” para los regidores.
En el caso de Taxco, el ayuntamiento informó que mensualmente entrega 5 mil pesos a cada uno de los regidores (sin aclarar para qué) y además 2 mil pesos para combustible.
El ayuntamiento de Copala respondió que en 2016 sus regidores recibieron recursos para viáticos en cantidades que van de 923 a 8 mil 827 pesos.
Colofón
Los gastos de gestoría son otro de los eslabones que componen la opacidad de las administraciones municipales. Los regidores y síndicos que reciben este tipo de recursos presentan dos caras: la de ser beneficiarios de un puñado de personas, pero también la del gasto discrecional de recursos públicos y de la ausencia de rendición de cuentas ante la ciudadanía.


martes, 11 de abril de 2017

Avances del Sistema Estatal Anticorrupción (Primera parte)

Publicado en El Sur de Acapulco
Abril es un mes clave para la construcción del sistema nacional anticorrupción. El 5 se instaló formalmente el comité coordinador del sistema -integrado por representantes de siete instituciones- y con esto comienza a rodar el engranaje, luego de varios años de muchos esfuerzos, numerosas actividades, la concertación de acuerdos y la legislación de leyes que han permitido confeccionar el andamiaje institucional para hacer posible este sistema nacional que ha generado muchas expectativas.
La instalación del comité coordinador, sin embargo, fue ensombrecida por la falta de uno de los integrantes, pues el Senado no ha logrado alcanzar acuerdos para nombrar al titular de la Fiscalía Especializada en combate a la Corrupción. Los otros integrantes son representantes del Comité de Participación Ciudadana, la Auditoría Superior de la Federación, Secretaría de la Función Pública, Consejo de la Judicatura Federal, Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, y del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Como lo establece la ley en la materia, el comité coordinador es la instancia responsable de establecer mecanismos de coordinación entre los integrantes del sistema nacional y tendrá bajo su encargo el diseño, promoción y evaluación de políticas públicas de combate a la corrupción.
Algo que realmente destacable es que el comité coordinador será presidido por un representante ciudadano. Es la primera vez que a la ciudadanía no sólo se le encargan funciones consultivas y de opinión, sino que es incorporada de lleno al terreno de las decisiones públicas.
Como se recordará, el comité de participación ciudadana fue designado por una comisión de selección, integrada por cinco miembros de instituciones de educación superior e investigación y cuatro miembros de OSC, dedicados a materias de fiscalización, rendición de cuentas y combate a la corrupción.
Pero en el ámbito estatal, abril también es una fecha importante para Guerrero. Hace poco más de un año, el 4 de abril de 2016, el gobernador Héctor Astudillo Flores dio a conocer el programa estatal de ética, transparencia y combate a la corrupción. En esa ocasión anunció que el programa se componía de cinco ejes: instrumentar las reformas necesarias en materia de transparencia, reordenar la administración de las finanzas públicas, fortalecer el control interno, transparentar las adquisiciones y la obra pública, e instaurar el sistema estatal anticorrupción.
Públicamente no se conocen los avances en el programa estatal, particularmente en el tema de la creación del sistema estatal anticorrupción, de cuyas acciones más relevantes son responsables el Ejecutivo, pero también el Congreso del estado, en lo que toca a la reforma o creación de leyes que deberán ser el sustento jurídico del sistema estatal.
En esta entrega nos referiremos únicamente a los avances del sistema local de combate a la corrupción en materia legislativa, y en la próxima edición a los resultados que lleva el Ejecutivo del estado para los cinco ejes de su programa de ética, transparencia y combate a la corrupción.
A marchas forzadas
Hay un plazo perentorio para crear los sistemas estatales anticorrupción en todas las entidades federativas: el 18 de julio de 2017. Los pasos para concretar la primera etapa del sistema estatal anticorrupción son la armonización de la Constitución local y las leyes estatales. Entre las leyes que es necesario reformar, de acuerdo con un diagnóstico del gobierno del estado, son 10, entre ellas: Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado y de los Municipios, Ley de Fiscalización Superior y Rendición de Cuentas, Ley de Presupuesto y Disciplina Fiscal, Ley de Deuda Pública, Código de Procedimientos Contenciosos Administrativos, Código Penal para el Estado, Ley del Sistema Estatal Anticorrupción, Reglamento Interior de la Auditoría General del Estado, Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado, y Ley Orgánica del Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
Extraoficialmente se sabe que se han formado comisiones interinstitucionales que trabajan en los ajustes para cada una de las leyes, pero públicamente no se conocen los avances.
De acuerdo con datos del Monitoreo de los Sistemas Locales Anticorrupción, que realiza el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), Coparmex y Transparencia Mexicana, cuyo informe más reciente es de finales de febrero de 2017, solo Chiapas y Nayarit han avanzado de manera satisfactoria con sus obligaciones legislativas y están listos para empezar el desarrollo de sus sistemas estatales de combate a la corrupción.
Uno de los indicadores que evalúan dichas organizaciones es si la entidad federativa cuenta o no con reforma constitucional o por lo menos con una iniciativa en proceso, y si tiene una estructura constitucional adecuada, esto a partir de 10 criterios que deben contemplar las reformas constitucionales, entre ellos el establecimiento del sistema local anticorrupción, el Comité Coordinador y del Comité de Participación Ciudadana y la incorporación del nuevo régimen de responsabilidades administrativas.
En este punto específico, el Imco señala que 10 entidades cuentan con una reforma constitucional satisfactoria, tres tienen una reforma regular, tres una reforma deficiente, y nueve estados no cuentan aún con reforma constitucional, entre ellos Guerrero. En otras siete entidades se registraron iniciativas de reforma constitucional en proceso.
El otro indicador que considera el Imco en su monitoreo es revisar si el estado tiene o no una Ley del Sistema Local Anticorrupción (SLA) o una iniciativa, y si es apta la ley por medio de 30 criterios que la Ley del SLA debe contemplar, entre ellos, un adecuado comité coordinador, comité de participación ciudadana, secretaría ejecutiva y recomendaciones del comité coordinador.
Al respecto, sólo Chiapas y Nayarit aparecen con una ley satisfactoria, y seis entidades cuentan con iniciativas de ley: dos satisfactorias (Puebla y Nuevo León), tres regulares (Querétaro, Guanajuato y San Luis Potosí), y una deficiente (Morelos). Por otro lado, 24 entidades federativas no cuentan con ley estatal anticorrupción, entre ellas, Guerrero.
La reforma constitucional
Aunque el Imco publicó a finales de febrero que Guerrero no tenía reforma constitucional ni tampoco una iniciativa en proceso, el 9 de marzo los diputados de Congreso del estado de Guerrero discutieron un par de iniciativas para ajustar diversos artículos de la Constitución local y homologarlos a las reformas de la carta magna federal. La imprecisión del Imco tiene explicación: su metodología considera realizar una búsqueda exhaustiva en todos los sitios electrónicos sobre las iniciativas de reforma de los estados, y si no las encuentran, envían correos electrónicos o se comunican directamente a los congresos. Al parecer, el Imco no tuvo respuesta y por ello no registró que había dos iniciativas en Guerrero.
Por otro lado, no hay en el Congreso del estado ni la transcripción de la sesión donde se discutieron y aprobaron las reformas -en su sección del diario de debates-, ni tampoco las modificaciones a los artículos de la constitución local propiamente dichas. En su portal sólo publican una reseña de lo que fue la sesión para discutir la “segunda lectura del dictamen con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la constitución política del estado libre y soberano de Guerrero en materia de combate a la corrupción. con solicitud de dispensa de trámite legislativo”.
Por cierto, la prensa de Guerrero no destacó lo suficiente esta importante reforma para el estado, y muchos comunicadores se entretuvieron en el punto de la eliminación del fuero constitucional, que si bien es un tema relevante, no es el quid del problema de la corrupción.
Qué contiene la reforma
Ante esta desinformación, se presentó una solicitud de información al Congreso requiriendo “Copia de las Leyes, reglamentos o cualquier otra norma jurídica reformada o creada por esta legislatura para la integración del sistema estatal de combate a la corrupción”. Como respuesta, enviaron documentación la relativa a la reforma constitucional, pues es el único avance formal en la construcción y diseño del sistema estatal anticorrupción.
De manera general, se modifica la denominación de algunas dependencias, por ejemplo, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo pasa a ser Tribunal de Justicia Administrativa -al que se le dota de autonomía para dictar sus fallos y podrá sancionar por responsabilidades administrativas graves, incluso a particulares-, la Auditoría General del Estado a Auditoría Superior del Estado, y las contralorías internas a órganos de control interno. Asimismo, se modifica el nombre de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
Asimismo, se aplican modificaciones al título décimo tercer de la constitución local, al que ahora se le denomina “De las responsabilidades de los servidores públicos, particulares vinculados con faltas administrativas graves o hechos de corrupción y patrimonial del estado de Guerrero”.
Se introducen obligaciones como la presentación de las declaraciones patrimonial y de intereses ante la autoridad, pero no de hacerlas públicas, lo cual es un retroceso, y deja a las leyes secundarias las sanciones por la comisión de delitos o hechos de corrupción de servidores públicos o particulares; establece nuevas o amplia las facultades de algunas de las dependencias que conforman el comité coordinador para que prevengan, combatan y sancionen los actos de corrupción.
A partir del artículo 198, la reforma a la constitución incluye una nueva sección denominada “Sistema estatal anticorrupción de Guerrero”. Entre los puntos destacados de este apartado, la constitución reformada establece la integración de un comité coordinador, que al igual que su equivalente en el ámbito nacional, tendrá una función relevante porque deberá establecer “mecanismos de coordinación con los sistemas municipales”, emitirá “políticas integrales en materia de fiscalización y control de recursos públicos, de prevención, control y disuasión de faltas administrativas y hechos de corrupción”.
También procurará “la efectiva coordinación de las autoridades de los órdenes de gobierno en materia de fiscalización y control de los recursos públicos” y elaborará “un informe anual que contenga los avances y resultados del ejercicio de sus funcionales y de la aplicación de políticas y programas en la materia”.
La reforma constitucional aprobada en marzo por los diputados guerrerenses también incluye la creación de un comité de participación ciudadana -que formará parte del comité coordinador del sistema nacional, integrado por cinco ciudadanos-.
Cero parlamento abierto
No se recuerda en Guerrero que los diputados hayan invitado formalmente a la ciudadanía a participar en el diseño de alguna ley, más allá de foros de consulta que regularmente son de simulación. Aunque en su portal electrónico, el Congreso tiene un vínculo denominado parlamento abierto, no publican nada porque la Legislatura no quiere comprometerse con las y los ciudadanos.
En el ámbito nacional sí han sido posibles este tipo de procesos. En 2015 y 2016, el Poder Legislativo y organizaciones de la sociedad civil, académicas y empresariales construyeron colectivamente el sistema nacional anticorrupción. También en la confección de la Ley General de Transparencia los grupos ciudadanos tuvieron una participación activa, y en algunos casos, prácticamente redactaban los artículos a la par de los asesores de los diputados federales.
El Imco lanzó una campaña para exhortar a los congresos locales a efecto de que garanticen procesos de parlamento abierto, que permitan la construcción transparente, abierta y participativa en los sistemas estatales anticorrupción. “Estos procesos permitirán que los marcos legales de los SLA se analicen, discutan y aprueben con base en los mismos estándares de calidad del SNA, tanto en el formato de discusión como en el contenido de las leyes. De igual forma, el proceso de Parlamento Abierto dotará al SLA de mayor legitimidad y fortalecerá la relación del congreso local hacia la ciudadanía”.

Pero conociendo los usos y costumbres de la política de Guerrero, se ve muy cuesta arriba que los diputados permitan un proceso de parlamento abierto en la legislación del sistema estatal anticorrupción.

martes, 28 de marzo de 2017

Ni Acapulco ni Ejecutivo estatal cumplieron con la iniciativa 3de3

Publicado en el Sur de Acapulco
El gobierno del estado y el ayuntamiento de Acapulco no han cumplido los compromisos que hicieron sus titulares de publicar las declaraciones patrimonial, de intereses y fiscal de sus respectivos gabinetes. Tanto Héctor Astudillo como Evodio Velázquez en diferentes momentos prometieron ser punta de lanza en transparencia y rendición de cuentas respecto de la actuación de los funcionarios que encabezan, pero todavía hoy -salvo el gobernador del estado en lo individual- nadie ha hecho públicas sus declaraciones con el argumento de que publicarlas no es una obligación legal.
La publicación de las declaraciones -iniciativa conocida como 3de3- nació como un ejercicio de escrutinio ciudadano al patrimonio de los servidores públicos que voluntariamente quisieran dar a conocer esos tres documentos, como una forma de acreditar un patrimonio bien habido y que no utilizaban su posición para lucrar con el poder.
Hoy La publicación de estas tres declaraciones ya está considerada -con muchas limitantes- por varias normas como la Ley General de Responsabilidades Administrativas, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 18 de julio de 2016, y en unos meses entrarán en vigor, por lo que actualmente sigue siendo un acto voluntario de buena fe.
Los promotores originales de esta iniciativa, el Instituto Mexicano para la Competitividad y Transparencia Mexicana, afirman que en México, la presentación de la declaración patrimonial es una obligación de todo funcionario público, pero es su decisión hacerla pública. La declaración de intereses es un instrumento legal común en diferentes democracias que en México apenas ha sido contemplado en la ley. Y la declaración fiscal busca transparentar el cumplimiento de pago de impuestos que, por ley, todo ciudadano tiene la obligación de realizar.
Mientras entran en vigor las leyes y comienza a correr la obligatoriedad jurídica, estas organizaciones mantienen un portal electrónico donde servidores públicos y candidatos a puestos de elección popular han presentado sus tres declaraciones de manera voluntaria.
En esta página electrónica se señala que la declaración patrimonial se refiere a la “Información sobre bienes y activos, que dé certeza sobre el patrimonio de un funcionario y la evolución del mismo, conforme a los ingresos percibidos durante su encargo público”. En el caso de la declaración de intereses es “información sobre las relaciones y vínculos económicos, profesionales, familiares y sociales de un funcionario para prevenir que dichos intereses influyan indebidamente o afecten las decisiones del funcionario durante su gestión”.
Finalmente, la declaración fiscal es un “comprobante que muestra que un funcionario ha cumplido con sus obligaciones fiscales, aportando a la bolsa de recursos públicos que deberá administrar y gastar de forma responsable en beneficio de todos durante su encargo”.
De acuerdo con las cifras del Imco y Transparencia Mexicana, al 20 de marzo de 2017, un total de 923 funcionarios públicos de los tres órdenes de gobierno habían presentado sus declaraciones. En el caso de gobernadores, 26 mandatarios presentaron voluntariamente estos documentos y sólo faltan los de Baja California, Chiapas, Coahuila, Nayarit, Tabasco y Yucatán. La tendencia cambia cuando se trata de los gabinetes estatales, ya que sólo 10 presentaron sus declaraciones (Baja California Sur, Chihuahua, Ciudad de México, Jalisco, Estado de México, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, Sonora y Zacatecas).
Respecto de los senadores, sólo 23 de un total de 128, han presentado sus declaraciones. Ni René Juárez Cisneros ni Sofío Ramírez Hernández ni Armando Ríos Píter, senadores por el estado de Guerrero, publicaron información.
Igualmente, de 500 legisladores que integran la Cámara de Diputados, sólo 125 enviaron sus declaraciones para hacerlas públicas. En el caso de los diputados federales por Guerrero, sólo Victoriano Wences Real tiene subida su información y ocho no lo han hecho: seis del PRI, uno del PRD y uno del PVEM. Tampoco ninguno de los 46 diputados del Congreso del estado se ha comprometido a enviar sus declaraciones.
Asimismo, destaca que ningún alcalde del estado de Guerrero haya presentado su 3 de 3, siendo los estados con más municipios comprometidos con esta iniciativa, los siguientes: Zacatecas con 11 municipios, Ciudad de México con ocho delegaciones, Jalisco con seis municipios, Quintana Roo (5), Querétaro y Sinaloa (4) y Michoacán y Estado de México (3).
Sólo ocho gabinetes municipales presentaron sus documentos: Corregidora y Querétaro, Qro., Guadalajara y Zapopan, Jal., Nuevo Laredo, Tamps., Tuxtla Gutiérrez, Chis., y las delegaciones Coyoacán y Cuauhtémoc, de la Ciudad de México.
Finalmente, en el caso de los regidores guerrerenses, sólo la regidora Gloria María Sierra López, del ayuntamiento de Acapulco, presentó sus declaraciones.
Como se observa, el escenario es muy lamentable para el estado de Guerrero. Son contados los casos de servidores públicos que decidieron, por voluntad propia, presentar sus tres declaraciones, lo que habla del poco compromiso de los funcionarios del estado con la transparencia y la rendición de cuentas. Esta era una buena oportunidad de demostrar con hechos lo que presumen don dichos, y no lo hicieron.
Acapulco, promesa aún no cumplida
El 29 de julio de 2016, el alcalde de Acapulco se comprometió públicamente a presentar él y su gabinete sus declaraciones patrimonial, de intereses y fiscal. En un comunicado de prensa describieron este compromiso: “Ante la presencia de representantes de cámaras empresariales, legisladores locales y federales, el presidente municipal Evodio Velázquez y su gabinete, firmaron la carta de autorización de la iniciativa 3 de 3, que implica hacer públicas sus declaraciones de situación patrimonial, conflicto de intereses y de impuestos, poniendo a la vanguardia a Acapulco en materia de transparencia ya que será el primer gabinete municipal en Guerrero y el sexto en el país que participa en estas acciones”.
El alcalde destacó que “la declaración 3 de 3 es un paso importante en la política anticorrupción que debe existir en el país y que la transparencia es un eje de gobierno y no un discurso hueco ni falso”.
Luego instruyó a su contralor general para iniciar los protocolos de las organizaciones que promueven este ejercicio ciudadana (Transparencia Mexicana e Instituto Mexicano para la Competitividad) para que las declaraciones de 3 de 3, tanto de él como de los funcionarios del gabinete municipal se publicaran en la plataforma nacional.
En su turno, el contralor general explicó que “el gabinete municipal de primer nivel se compromete con su presidente en la firma de la carta de autorización para la publicación de la ley 3 de 3 que implica hacer pública las declaraciones de situación patrimonial de conflicto de intereses y de impuestos, poniendo a la vanguardia al municipio de Acapulco en materia de transparencia”.
Sin embargo, a ocho meses de aquella promesa, ningún funcionario municipal, incluyendo al alcalde, ha publicado nada, es decir, el ayuntamiento de Acapulco organizó un acto mediático para presumir una acción que todavía hoy no ha sido cumplida.
Precisamente para saber en qué trámite se encontraban, se presentó la solicitud de información No. 00012517 ante el ayuntamiento de Acapulco para requerirle “Copia del documento donde el alcalde firma el compromiso de publicar las tres declaraciones del gabinete municipal. Copia de oficios de las gestiones realizadas para publicar las declaraciones. Nombre y cargo de los funcionarios contemplados en esta iniciativa. Sitio y liga donde están publicadas. Si es el caso, por qué no están publicadas”.
El 7 de febrero de 2017, el ayuntamiento de Acapulco respondió que el presidente municipal “manifestó su voluntad de presentar su declaración patrimonial, de conflicto de intereses y fiscal (…) sin que se firmara documento alguno que establezca un plazo para hacer públicos tales documentos, debo decirle que esto obedece a una decisión voluntaria, puesto que no existe un ordenamiento legal que le imponga la obligación de realizar tal acto”.
Asimismo, indicaron “que se cumplirá con su publicación una vez reunidas las condiciones que para el efecto se han establecido”.
Y aunque afirman que ya se establecieron los contactos con los administradores del portal electrónico “3 de 3”, argumentan que “se han realizado cambios de los funcionarios que integran el gabinete municipal [y] esto ha interrumpido tal proceso”.
También pretextan que la Contraloría General, Transparencia y Modernización Administrativa, oficina que se encarga del trámite, estuvo sin titular durante dos meses, pero una vez que se han nombrado a los nuevos funcionarios “se ha retomado el tema en comento y se han distribuido los formatos faltantes para su debido llenado, los cuales se encuentran en validación para su posterior publicación”.
El gobierno del estado
En diversas oportunidades, primero como candidato y luego como gobernador, Héctor Astudillo se comprometió a presentar sus tres declaraciones y a exigir a su gabinete, en caso de ser electo, a que hiciera lo mismo. Por ejemplo, el 20 de mayo de 2015 en el segundo debate que sostuvo con los otros candidatos al Ejecutivo del estado, el entonces candidato priista se comprometió a que los funcionarios [de su gabinete], “absolutamente todos”, tendrían la obligación de hacer sus tres declaraciones, patrimonial, de impuestos y de conflicto de intereses.
Igualmente, en su plan estatal de gobierno 2015-2021, Astudillo Flores, en el eje Guerrero con Gobierno Abierto y Transparente, plateó la estrategia de “Garantizar la rendición de cuentas como acto de corresponsabilidad del Gobierno de Guerrero frente a las demandas legítimas de los ciudadanos” y como una de sus líneas de acción: “Vigilar el cumplimiento de la obligación de los funcionarios públicos estatales de presentar tres declaraciones: patrimonial, fiscal y de conflicto de intereses”.
Pero los compromisos del gobernador se han cumplido muy parcialmente, porque sólo él ha publicado sus documentos en la plataforma 3de3 (aunque falta que los actualice), pero los funcionarios de su gobierno no lo han hecho.
Para saber en qué situación se encuentra el trámite, se solicitó a la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental la siguiente información: Número de funcionarios del Ejecutivo estatal que deben presentar sus declaraciones y los que han cumplido con el compromiso. Sitio electrónico donde están publicadas las declaraciones. En su caso, por qué no han sido publicados -Oficios sobre gestiones realizadas para su publicación.
La respuesta fue similar a la del ayuntamiento de Acapulco: no existe la obligación legal de publicar las declaraciones de los funcionarios y por lo tanto no podrán ser consultadas en ningún sitio, no obstante el compromiso de Astudillo Flores y a pesar de que el propósito de la iniciativa ciudadana 3de3  es que sea un acto voluntario.
De acuerdo con los datos de la Secretaría de la Contraloría, 2 mil 960 servidores públicos del gobierno del estado estaban obligados a presentar sus declaraciones. En 2016, 2 mil 949 funcionarios presentaron sus declaraciones patrimonial y de intereses correspondientes a 2015, y 548 su declaración fiscal. Por cierto, estos datos no cuadran con los que se publican en el primer informe de gobierno, donde se afirma que se recibieron 3 mil 995 declaraciones de intereses y patrimoniales, y 507 fiscales.
Sin embargo, ninguna de éstas serán publicadas porque “todavía no se tiene la obligación de difundir a través de medios electrónicos la versión pública de la declaración de los servidores públicos de conformidad con lo establecido en el artículo Quinto transitorio, de la Ley número 207 de transparencia y Acceso a la Información (…) que establece: ‘La obligación de las entidades públicas de difundir a través de medios electrónicos la versión pública de la declaración de los servidores públicos de conformidad con la presente Ley, entrará en vigor hasta que haya vencido el plazo legal para presentar las declaraciones patrimoniales del año inmediato siguiente a que entre en vigor el presente ordenamiento’”.
La obligación legal
Tanto el gobierno del estado y como el ayuntamiento de Acapulco perdieron la oportunidad de mostrarse como instituciones proactivas en transparencia, en este caso respecto de la difusión de las declaraciones de sus gabinetes. Hoy ya queda claro que los compromisos que hicieron públicamente no se cumplirán y esperarán a que comience la obligación legal.